El pasado mes de julio nos dejó uno de los pilares del heavy metal. Ozzy Osbourne, a sus 76 años, murió rodeado de los suyos en su casa de Buckinghamshire, solo unas semanas después de haber ofrecido su último concierto en Birmingham, su ciudad natal. Su partida causó conmoción en la comunidad musical internacional, y ahora, tras varios días de especulaciones, por fin se ha hecho pública la causa oficial de su fallecimiento.
¿De qué murió Ozzy Osbourne?
El certificado de defunción, presentado en Londres por su hija Aimee Osbourne, confirma que Ozzy falleció a causa de un infarto, tal y como ha publicado The New York Times. El documento también refleja que el cantante padecía desde hacía años enfermedad coronaria y párkinson, este último diagnosticado en 2003 pero mantenido en privado hasta que decidió hacerlo público en 2020.
Aunque llevaba tiempo alejado de los escenarios a causa de sus problemas de salud, Ozzy ofreció un último show cargado de simbolismo y emoción, actuando sentado y visiblemente debilitado. Aquel concierto, con fines benéficos, acabó siendo histórico: recaudó fondos para Cure Parkinson’s, el Hospital Infantil de Birmingham y el Hospicio Infantil Acorns, consolidándose como uno de los eventos solidarios más exitosos del rock.
¿Cómo fue su último adiós?
El 22 de julio, una ambulancia aérea acudió a su domicilio, marcando el trágico desenlace. Días después, se celebró una ceremonia íntima en los jardines de su mansión en Reino Unido. Allí descansan hoy sus restos, en un funeral al que asistieron leyendas como Elton John y miembros de Metallica.
Pero su despedida no quedó solo en la intimidad. Miles de fans se volcaron en una emotiva procesión por Birmingham, recorriendo los lugares clave de su vida junto a su familia. En el emblemático puente y banco de Black Sabbath, Sharon Osbourne –visiblemente conmovida– se aferró al anillo de su esposo, colgado al cuello como amuleto de amor eterno. Sus hijos, Jack, Kelly y Aimee, la acompañaron con gesto contenido. Kelly, en homenaje a su padre, lucía sus icónicas gafas redondas de cristales morados.
Reacciones de su entorno más cercano
El bajista Geezer Butler confesó en The Sunday Times lo difícil que fue ver a Ozzy tan frágil durante los ensayos: “No dijo mucho, y se agotaba tras seis o siete canciones”. Aquel concierto, realizado apenas dos semanas antes de su muerte, fue, sin que nadie lo supiera, su última ovación.
Tony Iommi, guitarrista de Black Sabbath, compartió su incredulidad tras la noticia:
“Recibí un mensaje suyo el día anterior. Todo parecía irreal. Creo que sabía que era su adiós. Lo hizo por los fans… y después se fue”.
En redes sociales, su hija Kelly Osbourne publicó un mensaje de gratitud hacia los seguidores que han mostrado su cariño desde el fallecimiento de su padre. “El duelo llega en oleadas”, escribió en Instagram.
“No estaré bien por un tiempo, pero saber que no estamos solos en nuestro dolor marca la diferencia”.
Hoy, mientras el mundo recuerda a Ozzy como un icono indomable del rock, su familia se aferra a su legado, su música y ese aura irrepetible que hizo de él una leyenda.















