A pocos días de su celebración, el Brava Madrid 2025 se encuentra en el centro de una controversia que ha alterado por completo la imagen con la que se presentó hace unos meses. Las jornadas del 19 y 20 de septiembre en el Recinto Ferial de Torrejón de Ardoz ya no contarán con algunos de los principales reclamos del cartel inicial, como Villano Antillano, Pixie Lott o Aquaria. La polémica tiene que ver con la promotora del evento y sus vínculos con el fondo de inversión KKR, acusado de financiar actividades relacionadas con la industria armamentística.
¿Por qué han cancelado su actuación tantos artistas?
La presión pública y las críticas por parte de artistas y asistentes han ido en aumento desde que se hizo público el vínculo de la promotora con KKR, una entidad financiera que, según diversas investigaciones, participa en sectores relacionados con armamento y operaciones en territorios en conflicto. Todo ello en un contexto especialmente delicado, con una parte importante de la comunidad cultural denunciando la actuación del gobierno israelí en Gaza.
Frente a esta situación, varios artistas han optado por cancelar su participación como muestra de rechazo. Las bajas más destacadas incluyen a:
- Villano Antillano
- Pixie Lott
- Aquaria
- Abril Zamora
- Lalachús
- Oro Jondo
Además, desde medios como Jenesaispop se apunta a que algunos artistas que sí actuarán podrían aprovechar sus intervenciones para pronunciarse sobre la situación en Palestina, como ya lo hicieran Bad Gyal o Residente en el FIB o varios artistas en el pasado Sónar.
¿Qué cambios ha habido en el cartel y el recinto?
El festival nació con aspiraciones internacionales y con una fuerte presencia de artistas queer y del entorno pop alternativo. En sus primeras versiones, se anunciaba en IFEMA Madrid, con un cartel encabezado por artistas internacionales y nombres muy representativos de la escena LGBTQ+.
Sin embargo, la mudanza a Torrejón de Ardoz marcó el primer giro inesperado. A partir de ese momento, comenzaron los reajustes: se introdujeron más artistas nacionales y poco a poco fueron desapareciendo nombres clave como Abril Zamora, sin ningún tipo de explicación oficial.
En su última actualización, el cartel muestra un perfil bastante distinto. Villano Antillano, Pixie Lott, Aquaria, Kika Lorace y Lalachús han desaparecido por completo, y han sido reemplazados por artistas como Alexandra Stan, Simétrica, Deteresa & Kuve y Ani Queen. Aunque el evento mantiene su división en dos jornadas (viernes 19 y sábado 20), el tono y la identidad del festival han cambiado sustancialmente respecto a lo que se prometía meses atrás.
¿Se puede pedir la devolución de las entradas?
La falta de transparencia ha hecho que muchas personas se pregunten por sus derechos como consumidores. La organización del Brava no ha emitido ninguna comunicación oficial sobre las bajas en el cartel, ni ha ofrecido alternativas o reembolsos a quienes ya compraron su entrada.
Ante esto, FACUA ha salido al paso recordando que los asistentes pueden reclamar la devolución total del importe, ya que tanto el cambio de ubicación como la cancelación de artistas relevantes son motivos suficientes para solicitar el reembolso. La asociación ha denunciado ante el Servicio de Inspección de Consumo del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz a la promotora, que, según indican, habría rechazado algunas solicitudes de devolución sin motivo justificado.
¿Qué han dicho los artistas que siguen en el cartel?
Algunas de las artistas que sí mantienen su actuación han explicado públicamente los motivos por los que no han cancelado. La cantante Chica Sobresalto afirmaba abiertamente que:
“No tengo dinero para cancelar y pagar lo que me cuesta incumplir un contrato. Literalmente no tengo dinero en mi posesión que cubra eso.”
Una declaración que recuerda a la que hizo Zahara respecto a su participación en el Granada Sound, también vinculado a KKR:
“Este año no tocar implica posibles consecuencias legales y económicas que personalmente no puedo asumir. El año que viene no estaré en ningún festival asociado con KKR, pero no puedo eludir los compromisos firmados para este.”
Ambas posiciones visibilizan una realidad poco comentada en el mundo de los festivales: el peso económico que recae sobre los artistas cuando deben enfrentarse a decisiones éticas o contractuales.
Lo que comenzó como una propuesta innovadora y diversa para reivindicar la cultura pop y queer en un gran escenario madrileño ha terminado por convertirse en un caso de estudio sobre la relación entre arte, capital y responsabilidad social. A pesar del revuelo, el Brava Madrid 2025 se celebrará este fin de semana, aunque ya no será el festival que prometía ser.
















