El pasado sábado 9 de agosto, el Murrayfield Stadium se convirtió en escenario no solo de música, sino también de espectáculo aéreo. Los de Liverpool, que acompañan a Oasis Live ‘25 en todas las fechas del tour por Reino Unido e Irlanda junto a Richard Ashcroft, arrancaban su tema Flying cuando, como si el guion lo hubiese escrito un director de cine, nueve aviones de la RAF Air Force Acrobatic Team irrumpieron sobre el estadio.
¿Cómo fue el sobrevuelo de los Red Arrows?
En apenas unos segundos, el sonido de guitarras y batería se mezcló con el estruendo de los motores, mientras el cielo se pintaba de rojo, blanco y azul con las estelas características del equipo acrobático británico.
La sincronía fue perfecta: Flying sonaba y, justo en su estribillo más inspirador, los aviones surcaron el cielo de Edimburgo en formación cerrada.
En redes sociales, la banda compartió el vídeo con un breve y simbólico mensaje: “You’ve got to fly”. Y lo cierto es que aquel instante hizo volar, al menos emocionalmente, a las más de 60.000 personas presentes.
Todo en un tour de dimensiones épicas
La cita en Edimburgo forma parte de una gira histórica para Oasis, que ha llenado estadios en cada parada del Reino Unido e Irlanda este verano. Tras tres noches en la capital escocesa (7, 9 y 12 de agosto), la banda viajará a Dublín para actuar en Croke Park los días 16 y 17 de agosto.
A partir de ahí, el viaje continúa al otro lado del Atlántico, con conciertos en Toronto, Chicago, East Rutherford, Pasadena y Ciudad de México hasta mediados de septiembre, antes de cerrar en Europa con dos noches memorables en Wembley.
Un final de año con pasaporte lleno de sellos
Y esto no se detiene ahí. Los meses siguientes llevarán a Oasis Live ‘25 por Corea del Sur, Japón, Australia, Argentina, Chile y Brasil. Una gira que está combinando momentos de rock puro con sorpresas tan inesperadas como la de Edimburgo, que quedará en la memoria colectiva de los fans y que quizás prosiga en 2026 con parada en Madrid.
En un verano de música y emociones, a veces el cielo también quiere formar parte del espectáculo.


















