Las claves de la noticia:
- La próxima Xbox apunta a 2027 como “mejor escenario posible”, pero Microsoft no garantiza esa fecha.
- La consola podría integrar Windows 11 y permitir acceso a tiendas de PC como Steam.
- Su precio podría alcanzar los 1.200 dólares debido al coste del hardware y la refrigeración.
La siguiente generación de Xbox ya está en el horizonte, pero todo apunta a que tocará esperar más de lo que muchos jugadores imaginaban. Aunque AMD ha confirmado que el nuevo chip avanza según lo previsto para respaldar un lanzamiento en 2027, distintos informes aseguran que dentro de Microsoft no consideran esa fecha como definitiva. De hecho, la sitúan como el “mejor de los casos”.
La información llega pocos días después de que AMD confirmara públicamente que el silicio destinado a la futura consola progresa “bien” con el objetivo de llegar a tiempo para 2027. Sin embargo, fuentes cercanas a Microsoft citadas por Windows Central aseguran que la compañía se vio “un poco sorprendida” por esa afirmación y que el desarrollo todavía no está en un punto lo suficientemente sólido como para garantizar el calendario.
¿Cuándo se lanzará la nueva Xbox y qué sabemos hasta ahora?
El objetivo interno seguiría siendo 2027, pero no como fecha cerrada, sino como ventana optimista. La consola continúa en desarrollo y, según los insiders, aún quedan decisiones técnicas clave por definir antes de hablar de producción en masa.
Uno de los aspectos más interesantes es que la próxima Xbox podría funcionar con Windows 11. Esta integración permitiría acceder a tiendas de PC como Steam directamente desde la consola, algo que cambiaría por completo el modelo tradicional del ecosistema Xbox. La idea, en teoría, es combinar los juegos propios de consola con acceso abierto a lanzadores y plataformas de PC, ampliando el catálogo como nunca antes.
Según explicó Jez Corden, el planteamiento sería ambicioso: crear un dispositivo híbrido que unifique lo mejor del mundo consola con la flexibilidad del PC. De cumplirse esta visión, estaríamos ante la máquina con mayor número de juegos disponibles en la historia de los videojuegos.
El experimento híbrido antes que una portátil pura
El año pasado ya se informó de que Microsoft priorizó el desarrollo del ROG Xbox Ally, una colaboración con ASUS, frente a una Xbox portátil completamente propia. El objetivo habría sido recoger datos y feedback sobre el comportamiento del público ante un sistema híbrido entre consola y PC.
Este movimiento encaja con la estrategia de integrar Windows como núcleo del sistema. En lugar de competir únicamente en el terreno tradicional de consolas cerradas, Microsoft parece estar explorando un modelo más abierto y versátil, alineado con su apuesta por el ecosistema y el Game Pass.
¿Cuánto podría costar la nueva Xbox?
Otro punto que empieza a preocupar a los jugadores es el precio. Uno de los insiders citados en el informe apunta a que la consola podría alcanzar los 1.200 dólares. El motivo sería el encarecimiento del silicio, la ampliación de memoria y la necesidad de sistemas de refrigeración más avanzados para sostener el salto técnico.
Si estas cifras se confirman, estaríamos ante una Xbox significativamente más cara que las actuales Series X y Series S. Todo dependerá del equilibrio entre potencia, apertura del sistema y coste de producción en los próximos meses.
En resumen, 2027 sigue siendo la meta, pero no una promesa firme. La próxima Xbox avanza, sí, pero Microsoft todavía no da por garantizado el calendario. Lo que sí parece claro es que la compañía quiere redefinir el concepto de consola tradicional y apostar por una máquina más abierta, potente y cercana al PC que nunca.

















