El trío formado por Luis Tormo Larrosa, Carlos Morales Llinares y Ramón Hernández Simarro irrumpe con doce canciones que se mueven sin corsés entre la reflexión y la energía directa. Un debut que no busca acomodarse en etiquetas cerradas, sino proponer un viaje cambiante, honesto y visceral.
¿El resultado? Un álbum pensado para conectar desde la primera escucha y crecer en directo.
Un disco que alterna vértigo y confesión
Frecuencias y Armonías Temporales funciona como un estallido de sensaciones. Cada canción abre una puerta distinta: hay momentos de pausa y mirada interior, pero también explosiones rítmicas que invitan al movimiento.
El grupo pone el foco en lo frágil y extraordinario de las relaciones humanas. Encuentros que nacen con intensidad, se transforman y, a veces, desaparecen. Deseo, decepción y vértigo cotidiano se convierten aquí en materia sonora. La banda transforma esa experiencia vital en metáfora de una realidad marcada por la fugacidad y el ruido de lo superficial.
No es un disco de poses. Es una declaración de intenciones.
Honestidad sin filtros y nueva etapa
Para Sr. Bizarro, este primer trabajo supone también un punto de partida claro: exponerse sin filtros. Las letras trasladan vivencias personales desde un lugar directo, buscando que el oyente se reconozca en cada verso.
La formación cuenta con experiencia previa en Another You, algo que se percibe en la solidez instrumental y la cohesión del proyecto. El nombre del grupo, guiño cervantino a “ese Loco Bizarro”, resume su actitud: audacia frente a la adversidad.
En las próximas semanas anunciarán las primeras fechas de gira. Será ahí, sobre el escenario, donde este disco encuentre su dimensión definitiva. Porque si algo deja claro este debut es que su propuesta no se queda quieta. Se mueve. Y quiere que tú te muevas con ella.
















