Netflix presenta ‘Aquel’, una miniserie de ocho episodios que recorre la trayectoria de Rafael Martos, Raphael, desde su infancia en la España de posguerra hasta su consagración internacional. La producción, en la que participa su hijo Jacobo Martos como productor asociado y que culmina con la aparición del propio cantante, evita centrarse únicamente en conciertos y premios y prioriza las dificultades personales y familiares que acompañaron su ascenso.
Recreación biográfica y contexto
La serie arranca en la España de posguerra y dibuja un entorno doméstico marcado por la precariedad: Raphael crece en una familia humilde, con una madre exigente interpretada por Pepa Aniorte y un padre que llega a responsabilizarlo de la situación económica. Fuera del hogar encuentra apoyos clave que le permiten acercarse a la música.
Su pasado profesional se reconstruye desde los talleres de sastrería, donde un maestro llamado Gordillo detecta sus posibilidades vocales, hasta los concursos radiofónicos y las canciones compuestas por Manuel Alejandro que acompañan sus primeros éxitos. La figura de Paco Gordillo, que se convierte en representante y compañero fundamental, es interpretada por Francesco Carril.
Conflictos personales y escenas determinantes
‘Aquel’ muestra episodios de humillación y rivalidad profesional que marcaron la carrera de Raphael. La serie incluye su paso por el servicio militar, descrito como uno de los momentos más duros por las situaciones de desprecio que sufre, y reconstruye una etapa en Las Vegas en la que el cantante llega a perder la voz y a cuestionarse lo que había sacrificado para triunfar.
También aparecen las dudas que terceros proyectan sobre su sexualidad, un elemento que la ficción introduce sin ofrecer una respuesta concluyente. La narración pone énfasis en el coste personal de la fama más que en la enumeración de triunfos.
Decisiones artísticas y representación
La miniserie evita la imitación burda del artista y tampoco lo presenta como una figura intocable. Recrea rasgos de su estilo y su manera de interpretar, y muestra cómo Raphael impuso condiciones profesionales a lo largo de su carrera, por ejemplo al exigir silencio durante los conciertos y prefiriendo actuar en teatros frente a otros espacios.
La producción concluye con la aparición del propio Raphael, un cierre que conecta la ficción con la figura real que inspira la serie.

















