Tom Cruise rechazó participar en Cadena perpetua (The Shawshank Redemption) al no confiar en la experiencia del director Frank Darabont, una decisión que facilitó que Rob Reiner respaldara al realizador y que la película acabara protagonizada por Tim Robbins y Morgan Freeman.
Choque entre estrella y compañía productora
Frank Darabont había conseguido en 1987 los derechos para adaptar un relato de Stephen King y, cinco años después, escribió el guion que despertó el interés de Castle Rock Entertainment. Uno de los fundadores de la compañía, Rob Reiner, visualizó dirigir el proyecto y llegó a proponer a Tom Cruise y Harrison Ford para el reparto.
Cruise mostró interés en interpretar a Andy Dufresne, pero rechazó participar si Darabont dirigía la película. La productora Liz Glotzer relata que se intentó ofrecer una elevada suma a Darabont para que se apartara, y que Reiner se negó a supervisar el rodaje imponiendo su visión: «Si vas a hacerlo con él, es su visión. Así que Tom Cruise no quiso hacerlo».
Decisión definitiva y consecuencias para el filme
Darabont rechazó ceder el puesto a cambio del dinero, afirmando: «Puedes seguir posponiendo tus sueños a cambio de dinero y morir sin haber hecho nunca lo que te propusiste hacer». Cruise, pese a su implicación inicial, que incluyó sesiones de lectura del guion, acabó saliendo del proyecto.
El reparto final estuvo encabezado por Tim Robbins y Morgan Freeman. Con un presupuesto de 25 millones de dólares, Cadena perpetua se estrenó el 23 de septiembre de 1994; tras un inicio flojo en taquilla, acumuló siete nominaciones a los Óscar y terminó recaudando alrededor de 73 millones de dólares a nivel mundial.








