Brasil ha puesto en vigor dos decretos denominados por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva como la «ley Taylor Swift», que imponen nuevas obligaciones a los organizadores de eventos tras un incidente en 2023 que derivó en la muerte de una asistente.
Obligación de agua y permiso para llevar botellas
El primer decreto convierte en obligación legal que los eventos y recintos con más de 1.000 personas dispongan de agua gratuita y permite expresamente que el público introduzca sus propias botellas de agua en los recintos.
Transparencia en el precio de las entradas
El segundo decreto actúa contra la especulación en la venta de entradas: obliga a las plataformas de ticketing a mostrar de forma clara y temprana los costes adicionales que podrían aplicarse durante el proceso de compra, con el objetivo de evitar cargos sorpresa en el momento del pago.
Antecedente: el fallecimiento en Río y la cancelación parcial
Los decretos responden al suceso de noviembre de 2023 en Río de Janeiro, cuando Ana Clara Benevides, que esperaba el concierto de Taylor Swift en primera fila, se desmayó y falleció tras un segundo paro cardiaco atribuido a las elevadas temperaturas. En aquel concierto, celebrado en el estadio Nilton Santos, se informó de que los asistentes no pudieron entrar con agua y que la artista detuvo el espectáculo en varias ocasiones para repartir botellas. Los bomberos municipales informaron entonces de alrededor de mil desmayos relacionados con el calor.
Comparación normativa y sanciones en España
El artículo que recoge la medida señala además que en España existen normas que obligan a garantizar el acceso a agua potable no envasada, citando el Real Decreto 1055/2022 y el Real Decreto 3/2023. También recuerda que el Ministerio de Consumo publicó a finales de julio una multa de 320.000 euros contra la empresa organizadora del Reggaeton Beach Festival, por prácticas relacionadas con la prohibición de introducir comida y bebida del exterior.















