Cuando Vetusta Morla anunció en abril de 2024 que, tras publicar Figurantes y completar la gira correspondiente, iniciaría una pausa indefinida, muchos temieron lo peor. Sin embargo, el mensaje fue claro desde el principio: no era un adiós, sino un alto en el camino. “Necesitamos apartarnos para fortalecernos, es una cuestión de salud”, explicaron entonces. Y añadieron una frase que hoy cobra más sentido que nunca: “Si todo va bien, volveremos a juntarnos en 2026”. Desde entonces, cada gesto en redes sociales ha sido interpretado como una pista. ¿Estamos realmente ante el año del regreso?
¿Por qué Vetusta Morla decidió parar en 2024?
La decisión llegó tras años de actividad ininterrumpida. Discos, giras nacionales e internacionales y una exposición constante que, como ellos mismos reconocieron, exigía un respiro. El objetivo no era desaparecer, sino proteger el proyecto a largo plazo.
En entrevistas posteriores, Juanma Latorre (Guille) definió el parón como “un privilegio absoluto” y “lo más sano a la larga”. Incluso adelantó que en 2026 verá la luz su primer trabajo en solitario. Este dato es relevante: lejos de desconectarse de la música, los miembros del grupo siguen creando. La pausa parece más estratégica que definitiva.
¿Qué han dicho exactamente sobre 2026?
La banda ha reiterado en distintas ocasiones que “sabremos de ellos en 2026”. No hay fechas cerradas ni anuncios oficiales, pero sí una promesa repetida. Ese compromiso público funciona como ancla emocional para los llamados “Valientes”, su comunidad más fiel.
El mensaje es coherente: descanso temporal para fortalecerse y regreso con energías renovadas. Nada de despedidas ambiguas ni silencios absolutos.
Facebook: un mensaje directo a los “Valientes”
En Facebook, en abril de 2024 dejó una frase que resume el sentir colectivo: “Si todo va bien volveremos a juntarnos en 2026”. Un guiño sencillo, pero potente. A lo largo de 2025 y principios de 2026 han mantenido interacciones regulares recordando su despedida y últimos conciertos, siempre con tono cercano y agradecido.
No hay anuncios musicales ni pistas explícitas sobre nuevo material, pero sí una voluntad clara de mantener viva la comunidad. Esa continuidad digital refuerza la idea de que el proyecto sigue latente.
Instagram: hibernación creativa con sentido del humor
En Instagram, Vetusta Morla ha optado por mostrar una versión más cotidiana. Reels sobre su “vida en hibernación”, bromas internas, lavadoras girando o chats entre amigos. También mensajes de Año Nuevo deseando “paz, amor y mucha luz”.
Este enfoque encaja con la reflexión de Guille Galván, quien calificó de “enfermizo” el ritmo constante de creación de contenido en redes. Ahora la banda prioriza la naturalidad. Se muestran unidos, relajados y sin presión promocional. ¿Es una forma de preparar el terreno sin ruido? Todo apunta a ello.
YouTube: silencio estratégico y legado intacto
En su canal de YouTube no hay grandes novedades recientes. El repertorio permanece como testimonio de su trayectoria, con videoclips y directos anteriores, además de adelantos como La Sábana de mis Fantasmas o Puentes y Catedrales.
Ellos mismos explicaron que durante esta etapa no producirán “videoclips ni exclusivas” ni realizarán campañas visuales elaboradas. Cuando llegue nueva música, se difundirá directamente. Este silencio no parece abandono, sino acumulación de expectativa.
¿Habrá conciertos de Vetusta Morla en 2026?
A día de hoy no existe un anuncio oficial de gira, pero todo apunta a que 2026 podría marcar el regreso a los escenarios de Vetusta Morla. La propia banda ha reiterado que volverá ese año si todo va según lo previsto, y su trayectoria demuestra que cada nuevo disco ha ido acompañado de una gira ambiciosa en grandes recintos. Si mantienen esa dinámica, lo lógico sería esperar conciertos en ciudades clave como Madrid o Barcelona, además de su presencia en festivales nacionales. Hasta que llegue la confirmación, la mejor estrategia para los “Valientes” es seguir atentos a sus canales oficiales y prepararse para un posible anuncio que, fieles a su estilo, podría llegar cuando menos lo esperemos.


















