La llegada de ‘Todo gira y vuelve’ marca el inicio de una etapa distinta para Shinova. El grupo presenta el primer capítulo de una obra pensada como un único viaje sonoro dividido en cuatro partes. Cada canción funcionará como single independiente, pero todas encajarán como un relato continuo que explora las luces y grietas de las relaciones personales. Una propuesta que llega justo antes del gran cierre de su gira, programado para el 27 de diciembre en el Movistar Arena de Madrid.
Un primer capítulo que mira a los 90
‘Todo gira y vuelve’ abre el proyecto con un sonido limpio, emocional y directo, heredero de la escena alternativa de los 90. La canción y su videoclip reconstruyen ese inicio luminoso en el que todo parece posible. Pero también deslizan una pregunta: ¿qué pasa cuando la idealización empieza a resquebrajarse? Shinova sitúa ahí el detonante del concepto general, apoyándose en una instrumentación mínima que enfatiza lo humano por encima del artificio.
Este punto de partida no solo introduce el tono emocional de la obra, sino que también subraya la identidad del proyecto: cuatro fragmentos conectados que hablan de decisiones pequeñas, gestos que alteran vidas enteras y vínculos que se transforman casi sin avisar.
Homenaje directo a sus raíces
El título del single rinde homenaje a Tenpel, banda con la que Shinova compartió sus primeros pasos. La conexión se refuerza con la voz de Juan Soler “Kantz”, exvocalista de Tenpel, que interviene en la grabación para cerrar el círculo. Un gesto que une pasado y presente en un lanzamiento que mira hacia adelante sin olvidar de dónde viene.
El estreno coincide además con el tramo final de El Presente Tour. El 27 de diciembre, el Movistar Arena acogerá el mayor concierto de Shinova hasta la fecha, una celebración diseñada para cerrar etapa con invitados muy cercanos. Entre los primeros nombres confirmados destacan Nina de Juan (Morgan) y Rozalén. Las entradas ya están disponibles.


















