Love of Lesbian publicado en sus redes sociales no deja espacio para ambigüedades: el grupo ha decidido desvincularse por completo de cualquier festival en el que el fondo de inversión KKR tenga participación accionarial. ¿Qué implica este paso? De entrada, han cancelado su aparición en Interestelar Sevilla 2026, festival gestionado por The Music Republic, una promotora vinculada indirectamente al fondo estadounidense tras su adquisición de Superstruct Entertainment, matriz de más de 30 macroeventos musicales en Europa.
El detonante parece ser la experiencia contradictoria que vivieron en el pasado Festival Internacional de Benicàssim (FIB), donde, pese a subirse al escenario, condenaron públicamente la violencia en Palestina. «Si un pueblo que hace 80 años fue víctima de un genocidio ahora en el siglo XXI comete otro, tiene un problema de memoria», proclamó Santi Balmes durante su actuación.
Sin embargo, la banda no canceló su concierto en aquel momento, a diferencia de otros artistas como Camellos, Jimena Amarillo, Residente, Califato ¾ o Samantha Hudson, quienes sí se retiraron del cartel. Esta vez, el grupo ha decidido ir un paso más allá. En su comunicado afirman que la decisión ha sido fruto de un debate interno largo y madurado: «No somos un grupo que tome decisiones impulsivas», explican.
También reconocen que esta postura tendrá costes, incluyendo la renuncia a festivales con los que ya tenían negociaciones avanzadas para 2026. Pese a ello, destacan que “la coherencia con lo que pensamos y sentimos ahora mismo debe prevalecer”.
¿Qué relación tiene KKR con los festivales en España?
Para entender el alcance del anuncio, conviene repasar los movimientos empresariales recientes en el mundo festivalero. KKR (Kohlberg Kravis Roberts & Co), uno de los mayores fondos de inversión del planeta, adquirió hace unos años una participación significativa en Superstruct Entertainment, que a su vez posee una larga lista de festivales europeos, incluyendo el FIB, Madrid Salvaje, Viña Rock, Cruïlla o Sónar. Esta estructura financiera ha convertido a KKR en un actor clave en la música en directo, algo que no ha pasado desapercibido para artistas y público.
La implicación del fondo con intereses económicos en empresas con lazos con Israel —en pleno contexto del conflicto en Gaza y el debate internacional sobre el papel del gobierno israelí— ha generado una ola de rechazo entre diversos colectivos culturales. La reacción de Love of Lesbian no es un gesto aislado, sino una respuesta estructural dentro de una tendencia creciente en la industria musical.
¿Qué significa esto para Interestelar Sevilla?
El caso más llamativo es el de Interestelar Sevilla 2026, un festival que ya había anunciado a Love of Lesbian como uno de sus grandes reclamos. Con esta cancelación pública, la banda no solo se baja del cartel, sino que lanza un mensaje directo a la organización del festival, gestionado por The Music Republic, promotora que también opera Arenal Sound, FIB o Benicàssim Live.
Esta ruptura evidencia el choque entre la ética artística y los engranajes financieros que dominan el circuito de festivales en España. La decisión de Love of Lesbian podría tener un efecto dominó entre otros grupos, especialmente aquellos que ya han mostrado inquietud por los vínculos entre fondos de inversión y la industria cultural.
El debate está servido: ¿puede mantenerse la independencia artística dentro de estructuras financiadas por grandes fondos internacionales con intereses geopolíticos?


















