A diferencia de lo que ocurre con el DualSense de PlayStation 5 o los Joy-Con de Nintendo Switch, que cuentan con baterías internas recargables, los mandos oficiales de Xbox Series X/S y de Xbox One continúan funcionando con pilas AA extraíbles.
La explicación oficial llegó de la mano de Jason Ronald, director de gestión de producto en Microsoft, quien aseguró que la decisión responde a una cuestión de flexibilidad para el jugador. Así lo explicó en declaraciones recogidas por Eurogamer:
“Cuando hablamos con los usuarios, vemos que la opinión está dividida. Hay un grupo que realmente prefiere las pilas AA. Dar flexibilidad es la mejor forma de contentar a ambos perfiles de jugadores”
Ventajas de seguir con pilas AA
Ronald defendió que, más allá de la preferencia de algunos usuarios, las pilas AA aportan una ventaja clara: la vida útil del mando no queda condicionada por la degradación de una batería interna. De este modo, los jugadores pueden seguir utilizando el mismo mando durante muchos años simplemente reemplazando las pilas o usando baterías recargables externas.
Esta filosofía contrasta con la de Sony y Nintendo, que han apostado por mandos con baterías integradas pero que, con el paso del tiempo, ven limitada su autonomía y acaban obligando a los jugadores a sustituir el mando completo.
¿Seguirán así los mandos de la próxima Xbox?
Aunque Microsoft no ha confirmado cambios en el diseño de sus futuros controladores, la compañía sí ha comenzado a hablar del sucesor de Xbox Series X/S. En junio, durante un vídeo presentado por Sarah Bond, presidenta de Xbox, se confirmó una alianza estratégica con AMD para co-desarrollar nuevos microchips orientados a gráficos más avanzados, experiencias inmersivas potenciadas por IA y total compatibilidad con juegos anteriores.
Los rumores apuntan a que la nueva consola de sobremesa de Xbox podría lanzarse en 2027, aunque de momento no se han revelado ni nombre oficial ni precio estimado.
Mientras tanto, la compañía sí prepara el lanzamiento de la Xbox ROG Ally, su propuesta portátil desarrollada junto a ASUS, que se presentará en detalle durante la Gamescom 2025. Según filtraciones, tendrá dos modelos: la versión base por 599 € y la Xbox ROG Ally X por 899 €.
Con este panorama, Xbox parece apostar por una estrategia dual: mantener la tradición y la flexibilidad en sus mandos, pero al mismo tiempo impulsar la innovación en hardware de próxima generación.















