En el tramo final del concierto, Gerard Way animó al público a cantar cada verso, bromeando sobre la dificultad de alcanzar las notas originales: “Son tan jodidamente altas”, dijo entre risas. Miles de voces corearon el estribillo, convirtiendo el estadio en un coro gigante que hizo vibrar hasta las últimas filas.
La elección del tema no fue casual. Tanto My Chemical Romance como Bon Jovi comparten raíces en New Jersey, y esta interpretación fue un guiño a la historia musical del lugar. El momento estuvo cargado de energía, con la banda entregándose a un público que no dejó de saltar y cantar.
Un reconocimiento histórico en Belleville
Pero las sorpresas no se quedaron ahí. Antes de que sonara Welcome To The Black Parade, el concierto fue interrumpido por el alcalde de Belleville, Michael Melham, quien subió al escenario para entregar a la banda las primeras llaves oficiales de su ciudad natal.
En un gesto muy propio de su humor y estética, My Chemical Romance devolvieron el detalle regalando al alcalde un puñado de trigo y pescado, supuestamente provenientes de la ficticia tierra de Draag, escenario del universo narrativo de The Black Parade.
Entre himnos propios, guiños a otros artistas y momentos teatrales, el paso de My Chemical Romance por el MetLife Stadium dejó claro que su conexión con New Jersey va más allá de la geografía: es una parte esencial de su identidad y de la manera en que viven la música en directo.
Nota: Contenido actualizado el 08/10/2025 17:09

















